Alejandro Kuri Pheres
Alejandro Kuri Pheres
Festividad de San Antonio Abad
Padre de la Orden Libanesa Maronita
Documento enviado por el Lic. Alejandro Kuri Pheres
El 16 de Enero pasado, como todos los años, los sacerdotes de la Orden Libanesa maronita renovaron sus votos monásticos en presencia de todos los fieles.
Durante la celebración, nuestro Obispo George dirigió unas emotivas palabras a todos los sacerdotes, mismas que a continuación les presentamos.
“Ustedes saben que, significa una gran alegría para mí, poder compartir esta noche, la Fiesta de San Antonio Abad con Ustedes, a quienes felicito de todo corazón por la renovación de sus votos monásticos, pidiendo a Dios Nuestro Señor les haga fecundos en santidad y les conceda vivir y cumplir según los votos monásticos de obediencia, castidad y pobreza en una armonía fraternal y espiritual.
Todos sabemos por el Evangelio, que el hombre está llamado a la santidad y vivir atento al llamado de Dios; y poner todo su esfuerzo a seguir a Jesucristo: "Camino, Verdad y Vida".
Esto, exactamente, hizo San Antonio; muy joven escuchó el consejo evangélico: "ve, vende todo lo que tienes, dalo a los pobres y después, sígueme", él, sin pensarlo siguió a Jesús.
Su camino, como el de cualquier hombre, fue difícil, porque siguiendo la inspiración del Espíritu Santo, Antonio fue a vivir al desierto, donde tuvo que librar una batalla, que duró toda la vida, en contra del enemigo, que le acechaba con toda clase de tentaciones y pruebas. Antonio, firme en la fe, luchó con todas sus fuerzas y con toda su voluntad, es decir, se comprometió con Cristo, hasta las últimas consecuencias; sus armas fueron: la oración, el ayuno, el silencio y la soledad, conceptos que adoptaron los monjes después de Antonio.
Ciertamente, Antonio jamás supo que su ejemplo sería vital para la Iglesia, él solo siguió a Jesús y fue recompensado, como promete hoy el Evangelio, con numerosos discípulos (padres, madres, hijos, hermanos) y a la vez con la persecución, ya que el demonio nunca le dejó en paz.
Así, Antonio amó a Cristo y Cristo le concedió el ser: Padre de los Monjes de Oriente, que hasta el día de hoy siguen alimentándose de su sólida doctrina, y viviendo la regla que él vivió, para gloria de Dios, y edificación de su Santa Iglesia.
Antonio conoció en aquella lucha la Verdad, que es Cristo e indudablemente alcanzó la Vida, que aun hoy se manifiesta en todos los hombres y mujeres que le tienen como Padre y modelo de santidad.
El ejemplo de San Antonio sigue vigente en la Iglesia de hoy, en todos aquellos que con sinceridad buscan un camino seguro para la vida, especialmente los monjes.
Por esta razón podemos afirmar con San Atanasio, que San Antonio es la luz que nunca dejará de iluminar a la Iglesia Universal y especialmente, a las Iglesias Orientales. Que su ejemplo es vida, que se manifiesta en la cantidad de vocaciones a la vida consagrada, que quieren seguir a Cristo, a la manera de San Antonio en materias fundamentales para todo cristiano, como:
* La Oración que Antonio practicó cada instante de su vida es el centro y fundamento de toda comunicación vital con el Creador; alimento de todo cristiano comprometido con la fe y sendero por el que han transitado, todos los santos sin excepción.
* El ayuno, Antonio supo desde que se retiró al desierto, imitar a Jesús, que se preparó, precisamente en el desierto con el ayuno. Antonio se privó del alimento material, con el fin de alimentarse más y mejor del alimento espiritual, que es la Palabra de Dios.
* El silencio y la soledad, preciosos instrumentos que sirvieron a Antonio para vivir a la escucha de lo que Dios quería decirle, y puso en práctica todo lo que Jesús le ordenó.
Con estas armas, que todos podemos tener, Antonio nos enseñó como vivir con pureza, con fe, en el camino de la santidad, la obediencia y la pobreza al servicio de la palabra de Dios, especialmente ustedes los monjes de la OLM, quien tomaron a San Antonio como su modelo de vida, su ejemplo a seguir, deben contemplar siempre estos virtudes y vivirlas con sinceridad y convicción.
Finalmente, Antonio fue, es y seguirá siendo ejemplo del perfecto amor a Dios y al prójimo; Por esto felicitamos a todos los miembros de la Orden Libanesa Maronita mandado un saludo y felicitación de cariño al Sup. Gen. El Abad Elías Khalife, a los consejeros, a los R. Padres de la OLM en México, encabezados por el Sup. P. Luís Ferkh, que con alegría y decisión viven la regla de San Antonio Abad, a quien pedimos su poderosa intercesión, para que todos los miembros de esta Orden se conserven de verdad, fieles a sus votos monásticos y Dios les conceda: la santidad, el amor, la paz y la vida eterna.”
sábado 6 de septiembre de 2008